martes, 30 de mayo de 2006
El ANGEL GUARDIAN
Había una vez una niñita sentada en una plaza.
Todos le pasaban por al lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le ocurría. Vestida con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña niña se quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trató de hablar, no dijo una palabra. Muchas personas pasaron pero nadie se detuvo.
Al día siguiente decidí volver a la plaza a ver si la pequeña niña todavía estaba allí. Si, ahí estaba. En el mismo lugar en el que estaba ayer. Con la misma mirada de tristeza en sus ojos. Me dirigí hacia ella, al acercarme note que en su espalda había una joroba.
Ella me miró con una tristeza tan profunda que me rompió el alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije: ´´hola´´. La pequeña me miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo.
Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron.
Cuando solo quedábamos nosotros dos y la oscuridad alrededor, le pregunte por que estaba tan triste. La pequeña me miro y con lágrimas en los ojos me dijo:´´Porque soy diferente´´
Yo respondí con una sonrisa ´´Lo eres´´ Y ella dijo aun más triste ´´Lo sé´´
Entonces, yo le dije: ´´Pequeña, ser diferente no es malo. Tu me recuerdas a un ángel, dulce e inocente´´.
Ella me miró, sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con una luz de la alegría.
Despacio, ella se levantó y dijo: ´´Es cierto lo que acabas de decir?´´ ´´Si´´, le respondí, ´´eres como un pequeño ángel guardián enviado para proteger a todos los que caminan por aquí".
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió. Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió. Su joroba se abrió y dos hermosas alas salieron de ahí.
Ella me miró sonriente y dijo: ´´Yo soy tu ángel guardián.
No sabia que decir.
Ella me dijo: ´´Por primera vez pensaste en alguien más. Mi misión esta cumplida´´.
Yo me levante y pregunte porque nadie la había ayudado. Ella me miró y sonriendo dijo: ´´Tú eras la única persona que podía verme´´. Y ante mis ojos desapareció.
Después de eso mi vida cambió drásticamente.
Cuando pienses que solo tienes a ti mismo, recuerda que tu ángel guardián esta siempre pendiente de ti.
Regala este mensaje a cada persona que quieras. Puede que le cambies la vida a alguien. Dejales saber que de una manera u otra te preocupas por ellos. Como la historia nos enseña, todos necesitamos a alguien.
Cada uno de tus amigos es a su manera un ángel.
El valor de un amigo solo puede ser medido con el corazón.
Todos le pasaban por al lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le ocurría. Vestida con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña niña se quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trató de hablar, no dijo una palabra. Muchas personas pasaron pero nadie se detuvo.
Al día siguiente decidí volver a la plaza a ver si la pequeña niña todavía estaba allí. Si, ahí estaba. En el mismo lugar en el que estaba ayer. Con la misma mirada de tristeza en sus ojos. Me dirigí hacia ella, al acercarme note que en su espalda había una joroba.
Ella me miró con una tristeza tan profunda que me rompió el alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije: ´´hola´´. La pequeña me miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo.
Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron.
Cuando solo quedábamos nosotros dos y la oscuridad alrededor, le pregunte por que estaba tan triste. La pequeña me miro y con lágrimas en los ojos me dijo:´´Porque soy diferente´´
Yo respondí con una sonrisa ´´Lo eres´´ Y ella dijo aun más triste ´´Lo sé´´
Entonces, yo le dije: ´´Pequeña, ser diferente no es malo. Tu me recuerdas a un ángel, dulce e inocente´´.
Ella me miró, sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con una luz de la alegría.
Despacio, ella se levantó y dijo: ´´Es cierto lo que acabas de decir?´´ ´´Si´´, le respondí, ´´eres como un pequeño ángel guardián enviado para proteger a todos los que caminan por aquí".
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió. Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió. Su joroba se abrió y dos hermosas alas salieron de ahí.
Ella me miró sonriente y dijo: ´´Yo soy tu ángel guardián.
No sabia que decir.
Ella me dijo: ´´Por primera vez pensaste en alguien más. Mi misión esta cumplida´´.
Yo me levante y pregunte porque nadie la había ayudado. Ella me miró y sonriendo dijo: ´´Tú eras la única persona que podía verme´´. Y ante mis ojos desapareció.
Después de eso mi vida cambió drásticamente.
Cuando pienses que solo tienes a ti mismo, recuerda que tu ángel guardián esta siempre pendiente de ti.
Regala este mensaje a cada persona que quieras. Puede que le cambies la vida a alguien. Dejales saber que de una manera u otra te preocupas por ellos. Como la historia nos enseña, todos necesitamos a alguien.
Cada uno de tus amigos es a su manera un ángel.
El valor de un amigo solo puede ser medido con el corazón.
Autor desconocido.

