S?bado, 15 de abril de 2006
Ni es humano ni es cristiano juzgar que el dinero es una cosa mala; el dinero tiene su valor propio, que no es dado desconocer; en la escala de valores ocupa un lugar.
Pero el trabajo es tambi?n otro valor y tambi?n ?l ocupa su puesto propio en la escala de valores.
Solamente que tanto el dinero como el trabajo son valores relativos y no absolutos; todo depender? del uso que se haga de los mismos y de la finalidad que se les d?. El dinero empleado para hacer el bien y obrar la justicia es un medio de practicar las virtudes humanas y sociales. El trabajo orientado hacia la realizaci?n, no tanto de la materia, cuanto del hombre, es un medio de propia superaci?n.
De ah? que tanto uno como otro necesiten ser orientados para que puedan permanecer en la escala de valores y no se conviertan en algo negativo, cuando no contra productivo.
Est? bien, pues, que te agrade el dinero y el trabajo; pero estar? mejor que te agrade el buen uso de ambos.

?A muchos perdi? el oro, hasta los corazones de los reyes descarri? (Ecli. 8, 2). ?Muchos se arruinaron por causa del oro, su perdici?n la ten?an delante? (Ecli. 31, 6). ?Feliz el neo que fue hallado intachable, que tras el oro no se fue? (Ecli. 31, 8).
Comentarios