Silvia en la Cocina

viernes, 14 de abril de 2006

6 DE ABRIL

Quieres conocerte a ti mismo en profundidad; no siempre lo consigues. Pretendes llegar a conocer a los demás con acierto; también sueles equivocarte con frecuencia.
Yo te diré por qué: no podrás llegar a comprender a los otros, si primero no te conoces a ti mismo y te comprendes; y no te comprenderás a ti mismo si no te esfuerzas por comprender y aceptar a los otros; hay en esto algo así como una simbiosis enriquecedora.
Pero piensa que a ti mismo puedes llegar a conocerte con m o menos adecuado conocimiento; mas será muy difícil que llegues a conocer de ese modo a los demás, por la sencilla razón de que ellos no son tú y tú no eres ellos. Siempre hay una intimidad reservada para el propio yo, que no es dable violar a nadie.
De todo esto debes deducir que nunca debes juzgar a nadie; que siempre has de suponer en todos rectitud de intención y bondad de voluntad; no temas, aun cuando te equivoques, no errarás.

“La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se en es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta” (1 Cor. 13, 4-7). Hermoso test para un acto de introspección.

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