Mi?rcoles, 29 de marzo de 2006
Analiza bien las cosas, porque es muy f?cil confundirlas y sacar conclusiones err?neas. El bien y el mal son irreconciliables y, sin embargo, con frecuencia s los confunde.
Es malo hacer el mal; es peor hablar mal del que obra el mal; es malo hablar mal de otros; es peor in ventar los males que se comentan de los otros. Es malo obrar el bien y ocultarlo por temor; ser? bueno hacer el bien y mantenerlo sin publicarlo, siempre que pudiera aparecer ostentaci?n; porque es bueno hacer el bien, pero es malo hacerlo por publicidad.
As?, pues, no hables mal de nada y menos de nadie; habla bien de todo y de todos, aun cuando debas evaluarlos. Obra siempre el bien y ap?rtate del mal, pues ser? bueno apartarse del mal y muy malo no obrar el bien.

Es cosa dif?cil dominar la lengua; por eso el ap?stol Santiago dice que el que logra dominarla es verdaderamente religioso (Sant. 1, 26).
?Nadie que profiera palabras inicuas quedar? oculto, no le pasar? por alto la justicia vengadora.., el eco de sus palabras llegar? hasta el Se?or... un o?do celoso lo escucha todo, no se le pasa ni el rumor de la murmuraci?n. Guardaos, pues, de murmuraciones in?tiles, preservad vuestra lengua de la maledicencia?. (Sab. 1, 8-11).

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