Martes, 28 de marzo de 2006
Las cosas, los sucesos y las personas tienen sus la dos buenos y sus lados malos, sus superficies planas y sus aristas.
Es muy poco inteligente, injusto y parcial descubrir solamente o principalmente el lado negativo, los defectos o deficiencias, las faltas o limitaciones.
Es poco constructivo ver tanto lo bueno como lo malo, lo agradable como lo desagradable, alabar lo primero y criticar lo segundo.
Ser? c?ndido e inocente contemplar s?lo lo positivo, lo bueno, lo agradable y olvidar o disimular lo negativo, lo malo, lo defectuoso; ser? c?ndido, pero ser? m?s humano y m?s cristiano; ser? m?s inocente, pero ser? m?s caritativo; y solamente el amor cristiano, la caridad evang?lica son capaces de arreglar el mundo, de elevar las relaciones de unos con otros.
Aprende, pues, a ver siempre el lado bueno de las cosas y de las personas.

?Que cada uno de nosotros trate de agradar a su pr?jimo para el bien, buscando su edificaci?n, pues tampoco Cristo busc? su propio agra do...? (Rom. 15, 2). Para agradar al pr?jimo no debemos analizar si es as? o de la otra forma, sino simplemente si es hijo de Dios, si Dios se complace en ?l, si el Padre nos pide que tratemos de llevarnos bien y agradarnos los unos a los otros, y nada m?s.
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