domingo, 26 de marzo de 2006
26 DE MARZO
Cuando debes hacer un viaje, te preocupas con es mero de todos los detalles, piensas en todas las posibilidades, prevés todas las circunstancias y te provees para todas ellas; es decir, prevés y provees.
Y cuanto más largo y complicado el viaje, mayores son tu preocupación y tus preparativos, porque un descuido podría resultar más molesto o de más fatales consecuencias.
¿Has pensado en preparar cuanto necesitas para ese viaje, que ya estás realizando, del tiempo a la eternidad, de la tierra al cielo?
Es el viaje que más te interesa, el que mayores con secuencias puede reportarte.
Sé prudente, sé previsor, no te expongas, asegúrate en lo posible; porque de e viaje va no se vuelve, es un viaje sin retorno.
“Alégrate, joven, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos; vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos... “: ésta es la máxima que d mundo silba a los oídos de los jóvenes y de los adultos; pero a continuación el Espíritu Santo puntualiza: “pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a su juicio” (Ecle. 11, 9).
Y cuanto más largo y complicado el viaje, mayores son tu preocupación y tus preparativos, porque un descuido podría resultar más molesto o de más fatales consecuencias.
¿Has pensado en preparar cuanto necesitas para ese viaje, que ya estás realizando, del tiempo a la eternidad, de la tierra al cielo?
Es el viaje que más te interesa, el que mayores con secuencias puede reportarte.
Sé prudente, sé previsor, no te expongas, asegúrate en lo posible; porque de e viaje va no se vuelve, es un viaje sin retorno.
“Alégrate, joven, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos; vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos... “: ésta es la máxima que d mundo silba a los oídos de los jóvenes y de los adultos; pero a continuación el Espíritu Santo puntualiza: “pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a su juicio” (Ecle. 11, 9).

