S?bado, 25 de marzo de 2006
Es bueno hacer lo que Dios quiere; pero quiz? sea mejor, y cueste m?s, querer lo que Dios hace.
Y todav?a puedes dar otro paso adelante: querer lo que Dios hace, pero quererlo con amor; porque lo que en la vida se hace sin amor, vale muy poco; en cambio, lo que se hace con amor, cu?nto se estima.
Entre un ramo de flores que te tiran a la cara, o el capullito que te ofrecen con cari?o, seguramente t? preferir?s lo segundo. Si las cosas de tu vida las realizas con amor y por amor, nadie te preguntar? qu? es lo que has hecho, sino m?s bien se fijar?n en el amor con que lo has hecho.
Nadie te preguntar?; tampoco Dios, que no se fija tanto en lo que hacemos cuanto en el amor con que lo hacemos. Ama: ?sta es la ley, el consejo, la meta, el todo.

?Poned d mayor empe?o en a?adir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia en el sufrimiento, a la paciencia en el sufrimiento la piedad, a la piedad el amor fraterno, al amor fraterno la caridad? (II Pe. 1, 5-6).
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