Mi?rcoles, 22 de marzo de 2006
Es triste sufrir; es m?s triste no saber sufrir o sufrir in?tilmente. Podr? ser bueno sufrir; es mejor no hacer sufrir a los otros; es tambi?n muy bueno hacer que otros no sufran; ser? todav?a mejor sufrir por los otros, o sufrir para que los otros no sufran.
La semilla tiene que sufrir al deshacerse y pudrirse en el seno de la madre tierra; pero se multiplica en la opulencia de la espiga; sin el grano, que sufri? y se pudri?, no hubiera habido espiga.
Es duro dominarse, pero es satisfactorio cuando llegamos a la propia superaci?n; los m?s grandes hombres son los que m?s se han superado; la superaci?n, en todos los ?rdenes, es la ley fundamental en la vida de los hombres y aun de las instituciones.
El mundo va siempre adelante, siempre progresan do no quedes t? estacionado, pues en ese caso des dices de tu condici?n humana.

?Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezc?is vuestros cuerpos como una v?ctima viva, santa, agradable a Dios: tal ser? vuestro culto espiritual. Y no os acomod?is al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovaci?n de vuestra mente, de forma que pod?is distinguir cu?l es la voluntad de Dios: ?o bueno, lo agradable, lo perfecto? (Rom. 12, 1-2).
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