S?bado, 18 de marzo de 2006
Es bueno que tengas ciencia; es mejor que tengas conciencia; es bueno que sepas qu? tienes que hacer; es mucho mejor que hagas lo que sabes que tienes que hacer; es bueno que tengas talento, para saber lo que debes hacer; es mejor que tengas el talento de hacerlo.
La promesa, el prop?sito son buenos; pero no llegan a ser fecundos sino cuando los cumples, cuando se convierten en realidad.
El ?xito es un prop?sito que se cumpli?; el fracaso es un prop?sito que no lleg? a cumplirse; la promesa nunca realiz? nada, pues, mientras es promesa, no ha llegado a realizarse; cuando ya se realiza, deja de ser promesa para convenirse en realidad.
Todo prop?sito que permanece en el terreno del prop?sito, es negativo mientras no descienda al plano de los hechos; toda promesa que sigue siendo pro mesa, es ineficaz mientras siga siendo promesa y no descienda al plano de los hechos.

Es la voluntad de Dios la que nos santifica, el re conocimiento y la aceptaci?n de la voluntad del Se?or. ?No todo el que diga: ?Se?or, Se?or? entrar? en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial? (Mt. 7, 21).
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