Lunes, 13 de marzo de 2006
En tu vida hay cosas que son accidentales o secundarias y otras que son esenciales y primarias; de las primeras podr?s en absoluto prescindir en determinadas circunstancias; de las segundas nunca podr?s olvidarte.
Examina qu? es principal para ti y qu? es secundario; qu? es esencial y qu? es accidental, y vive seg?n tu respuesta. Pero ten cuidado de no equivocarte en tus apreciaciones; no sea que al equivocarte en tus juicios, te equivoques en tu vida; hay equivocaciones que no arrastran a mayores consecuencias, mientras que otras producen verdaderas cat?strofes.
Hay que jerarquizar las cosas, ponerlas en el lugar que les corresponde en la escala de valores; ser? desastroso trastornar esos valores; piensa que el primer lugar, por ser el primer valor, le corresponde siempre y ?nicamente a Dios.

Nada ni nadie hay superior a Dios ni a sus derechos; y dejar de cumplir con El o con ellos, por cumplir con otros, es un desorden que tu conciencia no puede aprobar. ?Yo, Yahv?, soy un Dios celo so? (Ex. 20, 5).
?Yahv?, vuestro Dios, es el Dios de los dioses, el Se?or de los se?ores, el Dios grande, poderoso y temible que no hace acepci?n de personas y no admite soborno? (Deut. 10, 17).

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