Mi?rcoles, 08 de marzo de 2006
Pretender que en la vida no haya dificultades y no tengamos que realizar esfuerzos, es pura utop?a; pero he de tener presente que el ?xito, el triunfo, nunca lo conseguir? el cobarde sino el valiente.
Ser cobarde, no es ninguna haza?a; cualquiera puede serlo; ser valiente es propio de los grandes esp?ritus; y t? no querr?as ciertamente quedarte en dimensi?n de pigmeo; t? pretendes llegar a la altura de tu madurez.
Por eso necesitas valent?a; de los valientes es el ?xito, de los valientes es el triunfo; los valientes consiguen la tierra y alcanzan el cielo; los valientes se dominan a s? mismos y se imponen a los dem?s. Se imponen, no por raz?n de la fuerza, sino por la fuerza de la raz?n; o si quieres, mejor: se imponen por la fuerza de la raz?n y del amor.
Por mucho que hagas en tu vida, siempre ser? me nos de lo que est?s obligado a hacer.

?Podr?s alguna vez decirle al Se?or: ?va te he da do suficiente?? ?El que se glor?e, glor?ese en el Se?or? (ICor. 1, 31). ?No tengas miedo, no des mayen tus manos; Yahv? tu Dios est? en medio de ti, un poderoso Salvador? (Sof 3, 16-17).

Para vivir de colores,
hay que tener voluntad;
mueran los falsos amores,
?en gracia siempre hay que estar!

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