Silvia en la Cocina

domingo, 26 de febrero de 2006

EL BUFON Y EL CAMPESINO

Un poderoso señor preparó una hermosa fiesta e hizo saber que entregaría un premio a quien se le ocurriera una idea original para divertir a sus invitados. Así se presentó un bufón que, según dijo, estaba seguro de llevarse la recompensa.
El día de la fiesta la gente col] el salón. Apareció el bufón, escondió la cabeza bajo la capa que llevaba y, con gran habilidad, imitó el gruñido del cerdo. Grandes aplausos se oyeron al terminar, porque, aunque lo revisa ron, fácil fue ver que no había allí tal cerdo.
Un campesino, entre el público, afirmó entonces que él lo sabía hacer mejor y al día siguiente se presentó a competir. Pero con gran disimulo, llevó escondido bajo sus ropas un cerdo verdadero. Gruñó el bufón, y cuando tocó su turno al campesino, tiró de las orejas al animal que lanzó a su vez un poderoso gruñido.
Todos los presentes se indignaron, y entre aplausos y vivas dijeron que el bufón lo había hecho mucho mejor.
Sólo cuando el granjero mostró el cerdo, comprendieron su equivocación.

Hay que aprender a distinguir bien lo verdadero de lo falso, para no dejarnos engañar nunca por las apariencias.

(Fedro)

Comentarios

Añadir un comentario