Viernes, 24 de febrero de 2006
Publicado por Sil-Mar @ 16:00  | FABULAS
Comentarios (1)  | Enviar
El majestuoso y corpulento buey se paseaba por el campo, y pas? junto a una peque?a rana. Esta qued? admirada de tanta grandeza, y sinti? envidia. ?Por qu? era ella tan insignificante, si otros animales pod?an ser tan grandes? Pens? entonces que bastaba proponerse ser as? enorme para conseguirlo. Y se dispuso a hacer la prueba.
Abri? cuanto pudo la boca y aspir? profundamente, infl?ndose.
? Soy tan grande como el buey? pregunt? entonces a otras ranas.
?Ni con mucho le contestaron.
Volvi? a intentarlo otra vez y se hinch? un poco m?s.
? ?Y ahora?
?Te falta mucho respondieron sus hermanas.
Una tercera vez intent? la prueba. Pero la piel estirada no resisti? m?s y al inflarse nuevamente, el animalito estall? con el es fuerzo. As? muri? la rana infeliz, henchida de vanidad.

Tal sucede con aquellos que quieren aparentar lo que no son.

(Fedro)

Comentarios
Publicado por djdiyei
Lunes, 15 de marzo de 2010 | 13:35
Gracias por todo, creo que hay algunas (,) que no deben ir en unas partes pero gracias de todos modos me sirvi? de mucho.