miércoles, 22 de febrero de 2006
LA RANA Y LA GALLINA
Desde su charco una parlera rana oyó cacarear a una gallina. “Vaya, le dijo: no creyera, hermana, que fueras tan incómoda vecina. Y con toda esa bulla, ¿qué hay de nuevo ?“ “Nada, sino anunciar que pongo un huevo.” “¿Un huevo solo? ¡Y alborotas tanto!” “Un huevo solo; sí, señora mía. ¿Te espantas de eso cuando no me espanto de oírte cómo graznas noche y día? Yo, porque sirvo de algo, lo publico; tú, que de nada sirves, calla el pico.”
Puede perdonarse a quien realiza algo útil, que lo pregone; el que nada hace debe callar.
Puede perdonarse a quien realiza algo útil, que lo pregone; el que nada hace debe callar.
(Iriarte)

