Domingo, 05 de febrero de 2006
Nunca digas: ?Lo que est? perdido, perdido est?. Es mucho m?s constructivo que pienses y digas que lo que est? perdido, t? lo puedes encontrar, y lo que est? ca?do t? lo puedes levantar.
Y esto, tanto en ti como en los dem?s:
? en ti, pues, hallar?s en tu vida buenas costumbres perdidas, buenos h?bitos olvidados, santos prop?sitos descuidados, resoluciones no cumplidas; todo eso puedes y debes recordarlo, encontrarlo, cumplirlo;
? y en los dem?s, porque tambi?n en ellos podr?s notar descuidos, hijos no tanto de la mala voluntad, cuanto de la humana debilidad, y t? puedes y debes ayudarles a su mejoramiento.
Aunque todo esto deber?s hacerlo: en los dem?s, con tacto y caridad, y en ti con firmeza y con constancia.

Desesperar de la bondad de Dios puede ser el mayor pecado que cometemos y, si esperas en Dios con sinceridad, todo puede llegar a conseguirse. ?No es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno de estos peque?os? (Mt. 18, 14). ?El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido? (Le. 19, 10).
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