Domingo, 22 de enero de 2006
No basta no ser malo; es preciso tambi?n no parecer malo; pues si pareces malo, aunque no lo seas, te haces mal a ti mismo y haces mal a los dem?s.
La bondad ha de ser antes que nada interna, de coraz?n, de verdad, aut?ntica: has de ser bueno ante tu conciencia y ante Dios.
Pero la bondad requiere ser expresada, visibilizada, manifestada, a fin de que todos los dem?s se sientan animados tambi?n a ser buenos y siendo todos buenos, hagamos al mundo mejor de lo que es.
Pero la bondad de coraz?n no aparecer? en rostros tristes, alargados, ce?udos, en actitudes de rechazo, en palabras violentas, en negaciones sin sentido; eso no es ?aparecer? bueno, y te vuelvo a repetir que no basta ser bueno, sino que ?preciso tambi?n de mostrarlo.
Parecer bueno y no serlo, es hipocres?a; serlo no aparecerlo, es falsedad.

Cristo nos exige una perfecci?n real y no aparente; no admite en nosotros ninguna falsedad; nos quiere aut?nticos cristianos y nos propone este lema:
?Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial? (Mt. 5, 48). Y el ap?stol Pablo ordena:
?Mu?strate ejemplo o dechado de buenas obras? (Tito 2, 7). Tienes que ser otro Cristo, de suerte que el que te vea a ti, vea a Cristo en ti.

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