S?bado, 14 de enero de 2006
Publicado por Sil-Mar @ 15:00  | FABULAS
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Cierto d?a de mucho calor, vagaba un ciervo por el bosque. De pronto sinti? mucha sed y corri? en busca de un manantial que all? cerca hab?a. Una vez que bebi? y calm? su sed, se qued? contemplan do su figura reflejada en el agua limpia.
? ?Qu? hermosos cuernos! exclam? ?. Parecen ramas erguidas. En cambio, mis pobres patas, tan finas como palillos, no lucen nada.
En eso estaba, cuando un crujido en el sendero le hizo volverse y vio avanzar un le?n. No lo pens? m?s. Vali?ndose de sus ?giles patas ech? a correr poniendo cada vez m?s distancia entre ?l y su cruel perseguidor. Pero de pronto, el sendero se hizo m?s angosto, y sus hermosos cuernos se enredaron en las ramas de los ?rboles. All? qued? prisionero y el le?n no tard? en alcanzarlo. El ciervo herido bajo los zarpazos de la fiera, sinti? que se mor?a.
? ?Qu? tonto he sido! ? murmur? -?. Mis patas, que me pare c?an tan despreciables, me hubieran salvado la vida, en tanto que los cuernos, cuya hermosura me llenaba de orgullo, han servido s?lo para perderme.

As? ocurre muchas veces que equivocamos el valor de las cosas: confiamos en lo que no vale y dejamos de lado lo que es ?til.
(Esopo)

Comentarios
Publicado por katherine m
S?bado, 08 de marzo de 2008 | 17:30
yo quisiera decir que me parecio mui chevere el cuento chao grasias
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 23 de marzo de 2011 | 18:03

cual es la enseñanza