Mi?rcoles, 30 de noviembre de 2005
?Qu? importa que el ave est? atada por una cadena o por un hilo, si al fin est? atada y no puede volar por los espacios?
Piensa que t? puedes sentirte atado. No te tranquilices si ves que tu atadura es solamente un hilo; preoc?pate por el hecho de sentirte atado, de no sentirte libre.
Tus defectos no ser?n muy graves, muy serios, muy escandalosos para los dem?s, pero son defectos, y por ello te impiden volar a la altura de la perfecci?n.
Son defectos y, por lo tanto, no hacen que seas malo, pero impiden que seas mejor; y, si es muy buenos no ser malo, es muy malo no ser mejor.
No sabe cu?nto bien hace el que no hace el mal; pero tampoco sabe cu?nto mal hace el que no hace el bien.
Rompe todas tus cadenas, pero desata tambi?n o corta todos tus hilos; si?ntete libre y l?nzate a las alturas, hacia Dios.

?En el temor del Se?or no existe mengua; con El no hay por qu? buscar ayuda. El temor del Se?or, como un para?so de bendici?n, protege m?s que toda gloria? (Ecli. 40,26-27). El temor de Dios es el que te mover? a perfeccionarte cada d?a m?s.
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