S?bado, 19 de noviembre de 2005
Conocida es la oraci?n de Francisco de As?s; puede servirnos para nuestra reflexi?n de hoy.
?Se?or, haz de m? un instrumento de tu paz... ?Qu? tr?gico ser?a convertirse en instrumento destructor de la paz!
Donde haya odio, ponga yo amor... Horrible, si donde hay amor, siembro el odio.
Donde hay ofensa, ponga yo perd?n... Que despu?s del perd?n, no ponga yo nueva ofensa.
Donde hay discordia, ponga yo la uni?n... Nunca permitas que sea yo el elemento de discordia entre los hermanos.
Donde hay error, ponga yo tu verdad; donde hay duda, ponga mi fe y no siembre el escepticismo y la confusi?n.
Finalmente, donde hay tristeza, siembre las semillas de la alegr?a y del optimismo, de la confianza en la bondad de Dios?.

?Si cuando ?ramos enemigos, fuimos reconcilia dos con Dios por la muerte de su Hijo, ?con cu?nta m?s raz?n, estando ya reconciliados, seremos salvados por su vida! Y no solamente eso, sino que tambi?n nos gloriamos en Dios, por nuestro Se?or Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliaci?n? (Rom. 5, 10-11).
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