Martes, 18 de octubre de 2005
A veces nos quejamos de que nuestra vida est? resultando mon?tona y sin proyecci?n y quiz? seamos nosotros mismos los culpables de ello.
En efecto, nos desubicamos cuando pensamos que no est? a nuestro alcance el hacer de nuestra vida algo maravilloso.
Piensa que nunca es poco, cuando lo que se da es todo lo que uno tiene. No mires a lo que das, sino al coraz?n con que lo das. Si lo que puedes dar es poco, ciertamente el coraz?n con que lo puedes dar nunca es poco.
El amor es el detalle de la fidelidad: la fidelidad es el amor en los detalles; y los detalles suelen ser peque?os y quiz? pasan inadvertidos; sin embargo, en ellos consiste la perfecci?n y en ellos hay que poner el amor, en ellos se debe vivir el amor, tanto el amor a Dios, como el amor a los hermanos.

"Tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido, sin o a servir y a dar s u vida como rescate por muchos" (Mc . 10, 45) . Y t?, como dirigen te cristiano, has de cobrar conciencia de que est?s para eso: para servir y no para servirte de los dem?s; para servirles a ellos y no para que ellos te sirvan. Si esto lo tienes muy presente, cambiar?n muchas de tus actitudes.
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