Lunes, 10 de octubre de 2005
La vida mejor no suele ser la m?s complicada, sino m?s sencilla.
A veces so?amos con realizar muchas cosas o cosas de re1ieve que nos den importancia y, sin embargo, com?nmente no podremos realizar ni muchas cosas, ni cosas de importancia.
En cambio, d?a a d?a podemos realizar pocas y sencillas cosas; y esas pocas y sencillas cosas son las que cambiar?n nuestra vida y podr?n influir en la vida de los que nos rodean.
La sencillez suele ser una caracter?stica de las obras mejores; en cambio, las grandes obras suelen perder su grandeza, cuando se las complica. El chispazo que ciega no resulta tan ?til como la sencilla l?mpara, que incesantemente provecta su d?bil resplandor.

"Para que se?is irreprochables e inocentes, hijos de Dios sin tacha en medio de una generaci?n tortuosa y perversa, en medio de la cual brill?is como antorcha s en el mundo" (Fip . 2, 15) . Eso tienes que ser t?, en medio del mundo que te rodea, que es; un mundo de perdici?n: semilla de renovaci?n, fuerza de superaci?n. "Al vencedor le dar? a comer del ?rbol de la vida, que est? en el Para?so de Dios" (Apoc. 2, 7). El ?rbol de la Vida, que produce la alegr?a del esp?ritu.
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