Domingo, 09 de octubre de 2005
Son muchas las ocupaciones que tenemos a lo largo del d?a; si no sabemos ordenar nuestras obligaciones, llegaremos a vernos abrumados por ellas.
No pensemos en todo lo que debemos hacer a lo largo del d?a, porque no lo deberemos hacer todo en un solo momento, sino poco a poco, una cosa tras otra.
En cada momento hay que concentrarse ?nicamente en aquello que se debe hacer en ese instante. Nos esperar?n luego otras cosas: visitas que hacer, cartas por contestar...; pero todo puede esperar; en cambio, no puede ser prorrogado lo que debes hacer en este preciso instante.
M?s que preocuparnos por hacer muchas cosas, ser? preciso responsabilizamos por hacer mejor y vivir mejor el momento presente.
No tanto m?s, sino mejor.

"De vosotros esperamos cosas mejores y conducentes a la salvaci?n" (Heb. 6, 9) .En cada momento el Se?or est? a tu lado, para instarte a que perfecciones tus obras con mayor rectitud de intenci?n, con mayor pureza de conciencia, con mayor limpieza de esp?ritu, con mayor intensidad de amor. No dejes pasar ese movimiento de Esp?ritu.
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