Jueves, 06 de octubre de 2005
Quiz? hoy te hayas sentido aplastado y abatido; te habr?s ido arrastrando a ras de tierra, sin ?nimo de levantar tu mirada. Sin embargo, cuenta la leyenda que Dios cre? las aves para que, al o?rlas cantar, el hombre levantara sus ojos al cielo.
As? las aves ser?an embajadoras de Dios; y ?son tan- tas y tantas las cosas que pueden ser verdaderamente embajadoras de Dios!
Levanta tus ojos, eleva tu mirada, cl?vala en el cielo y sigue adelante.
Cuando ma?ana inicies tu actividad, in?ciala con mayor optimismo, con redoblado entusiasmo, con alegr?a comunicativa y, si acaso vuelves a sentirte abatido, redobla tus esfuerzos, para elevarte a las alturas.
De esta forma, sin hablar quiz?, tu vida podr? ser un verdadero preg?n de Dios.

"AIzo mis ojos a los montes; ?de d?nde vendr? el auxilio? Mi auxilio, de Yahv?, que hizo cielos y tierra... Te guarda Yahv? de todo mal, El guarda tu alma; Yahv? guarda t u salida y tu entrada desde ahora y por siempre" (Salmo 121, 1-8). Si conf?as en Dios, El no te faltar?; lo que a veces sucede no es que falte la ayuda de Dios, sino tu confianza en El.
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