Silvia en la Cocina

jueves, 29 de septiembre de 2005

Sesos

Si son sangrientos - lo que molesta para su sabor- póngalos en remojo durante una hora en agua con limón. Degorgé es el término profesional que significa ponerlo bajo un chorro de agua fría corriente eliminando las pieles y rastros de sangre y vasos sanguíneos. Para cocinarlos, póngalos en una cacerola cubierta de agua fría con sal y limón, sin más aromas que puedan disimular su sabor. Ponga a fuego lento hasta que empiece a hervir y cocínelos durante 6 a 10 minutos según su grosor. Escúrralos y sírvalos caliente. En rellenos son excelentes.

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