Martes, 27 de septiembre de 2005
Siempre est? en nuestros planes hacer algo; nunca desistimos de pretender hacer algo, pero nunca llegamos a hacerlo.
T? pasas la vida haciendo planes; esos planes raras veces llegan a ser realidades, ni para ti, ni para los de m?s. No son realizados por ti, pues sigues, m?s bien, haciendo nuevos planes, en lugar de realizar los ya planeados y aprobados; tampoco por los dem?s, pues no son planes que ellos hayan organizado.
De esta forma, nunca terminas de planificar y nunca comienzas a realizar; y as? terminas un a?o y vuelves a comenzar; y as? terminas tu vida y comenzar?as de nuevo tu vida, si pudieras.
No habr? llegado ya el tiempo de la realizaci?n, que suplante al de la planificaci?n
Para ello, planea cosas realizables por ti; entr?gate de una vez por todas a una acci?n de bien; piensa me? nos y realiza m?s; no dejes para ma?ana lo que debes realizar hoy.

"Qui?n de vosotros, queriendo edificar tilia 1 torre, no se sienta primero a calcular los gastos y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de ?l, diciendo:
?Este comenz? a edificar y no pudo terminar?" (Luc. 14, 28). Muy buenos son, pues, los prop?sitos; mejores, las realizaciones, m?s fruct?fero es prometer poco y cumplirlo, que prometer mucho y no cumplirlo.

Comentarios