Martes, 13 de septiembre de 2005
Hay quienes corren el nesgo de comprometerse para toda su vida; hay quienes adoptan como norma de su vida el "? no te metas!" ego?sta y est?ril.
Una cosa es "meterse" y otra muy distinta entro meterse.
Est? bien que no te entrometas en la vida de los dem?s; d?jales su libertad personal y reconoce el derecho que tienen a mandar ellos en su vida.
Pero "m?tete" con ellos, siempre que eso suponga un bien para ellos; m?tete, es decir, preoc?pate por su bien, por sus problemas, por sus necesidades.
No te a?sles dentro de ti mismo, no te cierres en tus propias necesidades y problemas; no limites tu preocupaci?n solamente a ti y a los tuyos.
Conv?ncete m?s bien de que, de una u otra forma, todos los seres humanos son "los tuyos".

"Yahv? dijo a Ca?n: ?D?nde est? tu hermano Abel? Contest?: No s?. ?Soy yo acaso el guarda de mi hermano?" (G?n. 4, 9). Ca?n pec? por matar a su hermano; pero es que ya lo hab?a matado a! despreocuparse de ?l. Despreocuparse del hermano es despreocuparse de Dios, que es el Padre de ambos.
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