Mi?rcoles, 31 de agosto de 2005
No busques el ?xito menospreciando a los dem?s. No digas nunca palabras hirientes; hieren a los de m?s, pero m?s te hieren a ti mismo; sales t? m?s perjudicado y te rebajas.
No seas jactancioso; tienes cualidades, pero tambi?n las tienen los otros; tienes cosas que ellos no poseen, pero ellos quiz? te aventajen en muchas otras cosas.
No pongas la cara larga, como pidiendo un poco de compasi?n; s? m?s bien alegre y mu?strate son riente; es m?s agradable y hasta m?s bonito.
Entierra el hacha, envaina la espada, esconde el martillo; nadie se ha elevado menospreciando a los de m?s. El?vate t?, pero sin rebajar a nadie; reconoce los m?ritos de los dem?s, sin negar los tuyos y sin enorgullecerte por lo que Dios te dio; al fin y al cabo todo m?rito es nada m?s que de Dios, que es la fuente de todo bien.

"As? dice Yahv?: No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. T? eres m?o. Si pasas por las aguas, Yo estoy contigo. Si por los n?os, no re anegar?n. Si andas por el fuego, no te quemar?s, ni la llama prender? en ti. Porque Yo soy Yahv?, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador" (Is. 43, 1-3).
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