Lunes, 22 de agosto de 2005
No pienses que todo tiene el mismo valor, ni que todo es igualmente aceptable.
Son m?s beneficiosas las personas que se esfuerzan por hacer mejor las cosas que aquellas que no hacen sino desaprobarlas.
Es siempre mucho mejor encender una luz que mal decir de las tinieblas; ser? m?s constructivo se?alar lo que es correcto, que detenerse en demostrar lo que es incorrecto.
El mundo necesita m?s personas que digan qu? "puede hacerse" y menos que manifiesten su con vencimiento de que es "imposible hacerlo".
Pero no basta eso: es mejor la persona que inspira confianza a los dem?s, y no la que echa un chorro de agua fr?a sobre los que han dado aunque no sea sino un paso en la direcci?n correcta.
Se necesitan m?s personas que se interesen en las cosas y "hagan algo para corregirlas", y menos que se pongan a un lado, sin hacer m?s que descubrir los defectos.

"Vosotros sois mis testigos y mis siervos, a quienes eleg?, para que se me conozca y se me crea por m? mismo y se entienda que Yo soy" (Is. 43, 10). Sublime la misi?n que Dios te ha confiado:
ser su testigo y ser su pregonero, ser su ap?stol.

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