S?bado, 20 de agosto de 2005
Muy curiosa la costumbre de aquel director de un colegio que, extremadamente ocupado en la direcci?n del mismo y en la atenci?n de los alumnos y sus familiares, tem?a olvidarse de Dios y as? hab?a ordena-do hacer una placa en la que se le?a esta inscripci?n:
"Se?or, en el d?a de hoy estar? muy ocupado; tal vez me olvide de Ti; pero T? no te olvides de m?".
Quiz? pueda acontecerte a ti tambi?n lo mismo; tus ocupaciones, tus problemas, tus preocupaciones, tus trabajos, etc.... tal vez te hagan dif?cil acordarte de Dios a lo largo del d?a; no estar? mal que, al menos en la noche, le dediques alguno de tus pensamientos y que le pidas para el d?a siguiente su constante protecci?n; porque si es posible que t? te olvides de Dios, no es posible que El se olvide de ti. Lo dice El mismo en la Biblia: "Podr? la madre olvidarse del hijo de sus entra?as, pero Yo no me olvidar? de ti".

"Recuerda que me hiciste como se amasa el barro, y que al polvo me has de devolver" (Job 10, 9). "Acu?rdate de m?, Yahv?, por amor de tu pueblo; con tu salvaci?n vis?tame, que vea yo la di cha de tus elegidos, me alegre en la alegr?a de tu pueblo, con tu heredad me felicite" (Salmo 106, 4-5).
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