Martes, 09 de agosto de 2005
La vida es algo serio, muy serio; pero es tambi?n algo hermoso, muy hermoso.
El secreto de toda existencia se Condensa en la tripartita f?rmula:
* un amor que ofrecer,
* un compromiso que asumir,
* un apostolado que ejercer.
Tener un ideal es tener raz?n para vivir. Es tambi?n un medio para vivir una vida m?s amplia, m?s elevada.
Quien ha trascendido su ego?smo y se ha consagra do al servicio de un ideal m?s grande que ?l mismo, se halla pr?ximo a Dios.
El eg?latra ser? est?tico, como lo es toda inacci?n; el que se realiza en el pr?jimo es din?mico, con el dinamismo de la donaci?n.
La vida es extremadamente valiosa, si se sabe para qu? nos ha sido dada. Valorizar la vida es ya ponerse bajo la influencia de un ideal. Una vida ociosa es una muerte anticipada.
Vivir es sentir el alma, toda el alma; es amar con todas las fuerzas hasta el fin y hasta el sacrificio.

"Cristo ser glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte, pues para m? la vida es Cristo, y la muerte una ganancia" (Fip. 1, 20-21). Mi vida es Cristo, y Cristo es mi vida; Cristo es el que da sentido a mi vida, el que orienta mi vida, el que le da impulso, y la muerte ser? el encuentro definitivo ya y total con ese Cristo que es mi resurrecci?n y mi vida.
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