Mi?rcoles, 13 de julio de 2005
Creer es aceptar todos los gestos salvadores de Jesucristo; estos gestos son los sacramentos, actos de Cristo Salvador, repetidos perpetuamente por la Iglesia, mientras haya hombres, que nacen y que mueren.
Ya ves: creer es orar, creer es "practicar" en el buen sentido de la palabra; un creyente que no practica se convierte en una verdadera paradoja viviente, en una contradicci?n consigo mismo, en un desgarramiento interno, que lo ha de torturar, porque al mismo tiempo dice que SI y luego dice que NO.
SI: yo creo que Dios ama al hombre y le ha enviado a Jesucristo para que sea su Salvador.
NO: act?o como si Dios no amara a los hombres, como si no me amara a m?.
Por cierto que un gesto exterior, un rito puede ser una cosa sin sentido y sin raz?n; pero lo l?gico no es dejar de poner ese rito, sino ponerlo con toda la vida interior, que lo har? vivo y vivificante.

"En pie!, pues; ce?ida vuestra cintura con la verdad y revestidos de la justicia, como coraza; calzados los pies con el celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que pod?is apagar con ?l todos los encendidos dardos del Maligno" (Ef. 6, 14-16). ?Buena armadura y preparaci?n para las luchas contra el mal; buen programa para nuestra acci?n apost?lica!
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