Viernes, 08 de julio de 2005
El hombre no es un ser solitario; al contrario, es un ser esencialmente comunitario, viene de una comunidad, se inserta en una comunidad, vive en la comunidad y ha de ser ?til a la comunidad.
Dios quiere que los hombres vivan juntos y juntos trabajen y sufran y gocen y se ayuden y se perfeccionen. Si la obra de Dios es uni?n entre los hombres, la obra del pecado es separaci?n de Dios y de los hombres; separaci?n de los hombres, porque primero se separ? de Dios; separaci?n de Dios, porque se separ? de los hombres. As? como el amor de Dios se vive en el amor a los hombres, as? la uni?n entre los hombres se hace y fortifica en la uni?n con Dios.
Es el plan comunitario de Dios; ha creado al hombre social; ha hecho con ?l una sociedad de amor. As? se libera de su auto esclavitud del materialismo individualista, que es tiran?a para los dem?s, y de la quiebra de su formidable anhelo pasional por dar sentido a la vida.

"La perfecci?n del coloquio fraterno no est? en el progreso t?cnico, sino m?s hondamente en la comunidad que entre las personas se establece, la cual exige el mutuo respeto de su plena dignidad espiritual" (GS, 23).
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