Mi?rcoles, 29 de junio de 2005
La familia ha sido definida como una microiglesia, una peque?a Iglesia en la que ciertamente reina Dios, si es que la familia se constituye a nivel de hogar cristiano; hogar que guarda la lumbre y el calor del altar; expresi?n mist?rica de la Iglesia, nido sagrado de la religi?n, manifestaci?n sincera de fe y de religi?n, altar en el que Dios recibe el culto de la humanidad.
"La familia es escuela del m?s rico humanismo. Para que pueda lograr la plenitud de su vida y misi?n, se requieren un clima de ben?vola comunicaci?n y uni?n de prop?sitos entre los c?nyuges y una cuidadosa cooperaci?n de los padres en la educaci?n de los hijos" (GS).
La educaci?n es el gran deber y el obligado quehacer de la comunidad conyugal y el t?rmino de la misma fecundidad gen?tica de los padres. Pero esa educaci?n no puede quedar reducida al ?mbito de protecci?n material del hijo, pues eso ser?a desconocer los verdaderos valores trascendentes del hijo.

"La familia cristiana proclama en voz muy alta tanto las presentes virtudes del reino de Dios, como la esperanza de la vida bienaventurada. De tal manera con su ejemplo y su testimonio arguye al mundo de pecado e ilumina a los que buscan la verdad" (LG, 35). El que atenta contra la familia, atenta contra el orden establecido por Dios.
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