Lunes, 27 de junio de 2005
Publicado por Sil-Mar @ 16:00  | PARA PENSAR
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Una mujer que se llevaba muy mal con su esposo sufre un paro card?aco. Casi a punto de morir, un ?ngel se presenta ante ella para decirle que, evaluando sus buenas acciones y sus errores no podr? entrar al cielo; y le propone permitirle estar en la tierra unos d?as m?s hasta lograr cumplir con las buenas acciones que le faltan.
La mujer acepta el trato y se encuentra otra vez en su hogar frente a su esposo.
El hombre no le dirig?a la palabra porque hac?a tiempo que estaban peleados.
Ella pens?: me convendr?a hacer las paces con este hombre.
Est? durmiendo en el sof?, hace tiempo dej? de cocinarle... El ahora est? planchando su camisa para salir a trabajar. le dar? una sorpresa!!
Cuando el hombre se va, ella empieza a lavar y planchar toda la ropa de ?l. Prepara una rica comida, pone flores en la mesa con unos candelabros, y un cartel en el sof? que dice:

"Quiz? est?s m?s c?modo durmiendo en la cama que fue nuestra. Esa cama donde el amor concibi? a los hijos que me diste, donde tantas noches los abrazos cubrieron nuestros temores y sentimos la protecci?n y la compa??a del otro. Ese amor, a?n con vida, nos espera en esa cama; si pudieras perdonar todos mis errores, all? nos encontraremos. Tu esposa"


Cuando termin? de escribir el ?ltimo rengl?n ".si pudieras perdonar todos mis errores". Pens?: me he vuelto loca! Todav?a voy a pedirle perd?n?! ?l fue qui?n empez? a venir enojado de la calle cuando lo echaron de la f?brica y no consegu?a trabajo. Yo ten?a que arreglarme con los pocos ahorros que ten?amos haciendo malabares, y todav?a ten?a que soportar su ce?o fruncido. ?l empez? a tomar, aplastado en el sill?n, exigiendo silencio a los pobres ni?os que s?lo quer?an jugar. ?l empez? a gritarme cuando yo le dec?a que as? no pod?amos seguir, que yo necesitaba dinero para mis hijos. ?l lo arruin? todo; y ahora yo tengo que pedirle perd?n?!
Enfurecida rompi? la carta y escuch? la voz del ?ngel que dec?a:
-"Recuerda: algunas buenas acciones y alcanzar?s el cielo, de lo contrario arder?s eternamente en el infierno".

La mujer pens?: -Valdr? la pena- y rehizo la carta agregando a?n m?s palabras cari?osas:

"No supe comprender nada entonces, no supe ver tu preocupaci?n al quedarte sin empleo, luego de tantos a?os con un sueldo seguro en esa f?brica! Debiste haber sentido tanto miedo!
Ahora recuerdo tus sue?os de "cuando me jubile haremos." Cu?ntas cosas quer?as hacer al jubilarte!
Pude haberte impulsado a que las hicieras en lugar de obligarte a aceptar estar todo el d?a sentado en ese taxi.
Ahora recuerdo aquella noche de locura cuando prend? fuego todas las telas de los cuadros que pintabas. En ese momento me enfurec?a verte all?, encerrado en el galp?n, gastando nuestro dinero en pomos de pintura para nada.
Deb? haberte impulsado a venderlos. Eran realmente hermosos!
Estaba desesperada, yo tambi?n me sent?a segura con el sueldo de la f?brica y no supe ver tu dolor, tu miedo, tu agon?a.
Por favor perd?name mi amor. Te prometo que todo ser? diferente. Te amo. Tu esposa"

Cuando el marido regres? del trabajo, ya al abrir la puerta not? algo distinto; el olor a comida, las velas en la mesa, su m?sica favorita sonando suavemente y la nota en el sof?.
Cuando la mujer sali? de la cocina con la fuente en la mano lo encontr? tirado en el sill?n llorando como un ni?o. Dej? la fuente, corri? a abrazarlo y no necesitaron decirse nada, lloraron juntos, el la alz? en sus brazos y la llev? hasta la cama; hicieron el amor con la misma pasi?n del primer d?a.
Luego comieron la exquisita comida que ella hab?a preparado mientras recordaban an?cdotas graciosas de los ni?os haciendo travesuras en la casa.
?l la ayud? a levantar la mesa como siempre lo hac?a, y mientras ella lavaba los platos, vi? por la ventana de la cocina que en el jard?n estaba el ?ngel. Sali? llorando y le dijo:
-Por favor ?ngel, intercede por m?. No quiero solo a este hombre en este d?a. Necesito un tiempo m?s para poder impulsarlo con sus cuadros. Te prometo que en poco tiempo, ?l estar? feliz, seguro; y ah? si podr? ir adonde me lleves.
El ?ngel contest?:
-No tengo que llevarte a ning?n lado, Mujer. Ya est?s en el cielo, te lo has ganado. Recuerda el infierno donde has vivido y nunca olvides que el cielo siempre est? al alcance de tu mano.
La mujer oy? la voz de su marido que desde la cocina le gritaba:
-"Mi amor, hace fr?o, ven? a acostarte, ma?ana ser? otro d?a...
-Si, pens?, definitivamente ma?ana ser? otro el d?a.

de Silvia Freire

Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 23 de marzo de 2007 | 22:29
Una belleza es este cuento. Hya mucha sabiduria y yo creo haberlo vivido asi. Con todo mi cari?o [email protected] Gui?oChica
Publicado por Invitado
Martes, 01 de mayo de 2007 | 15:14
silvia siempre te aprareces en mi vida en forma oportuna, esta receta me dejo sin palabras pero con ilusiones te extra?o en infinito vicky de m?xicoGui?o
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Martes, 08 de mayo de 2007 | 23:47
cuanta sabiduria y ense?anza me deja este cuento. es hermoso. :
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 22 de agosto de 2007 | 11:49
Silvia!! Esta experiencia me toca muy de cerca. Es tal cual la relaci?n de mis padres durante muchos a?os.
Espero que este fabuloso art?culo les sirva al igual que a los personajes de esta historia.
Un cari?o muy grande y buena vida!!
Publicado por Invitado
Domingo, 02 de septiembre de 2007 | 18:40
espectacular...siempre se esta a tiempo de cambiar..solo hay que decidirse y vos siempre empujando para hacerlo..
Publicado por Invitado
Viernes, 09 de noviembre de 2007 | 14:53
Un cuento conmovedor.... quien no ha pasado por ese infierno, sin darse cuenta que con un peque?o cambio de pensamiento y tratando de entender al otro, podriamos estar en el cielo.
FlashFlash
Publicado por Invitado
Lunes, 13 de octubre de 2008 | 20:54
Me ha gustado mucho este relato. Gracias.

Un beso

Maria PIlar