Mi?rcoles, 15 de junio de 2005
T? piensas que los otros no te aman tanto a ti como t? los amas a ellos; y piensas eso porque no te aman como t? los amas; con ello est?s cayendo en el error de confundir el tanto con el c?mo; no son sin?nimos.
El c?mo responde a la personalidad; y como cada uno tiene su propia personalidad, cada uno tiene su modo de amar, su c?mo ama. No pretendas que los dem?s amen como t? amas, porque eso ser?a pretender que los dem?s se despojaran de su personalidad, para adquirir la tuya.
Te he hablado del c?mo en el amor; si te fijas en la intensidad, en el tanto, he de decirte que el tanto no se puede medir por el c?mo; la intensidad ser? medida por la propia disposici?n ps?quica; y as?, lo que para uno puede ser mucho, para otro puede resultar muy poco; f?jate m?s bien en tu propia maduraci?n y no juzgues a los dem?s.

"El Padre mismo os quiere, porque me hab?is querido a m? y hab?is cre?do que sale' de Dios'' (Jn. 16, 217). E! ?nico modo de amar a Dios, es amarle sin modo, ni medida; las matem?ticas no sirven, cuando se trata de amar a Dios; nunca se le puede amar demasiado; siempre le amamos menos de lo que El se merece, de lo que le debemos amar.
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