S?bado, 21 de mayo de 2005
Tomar a cargo la felicidad de otro es el primer movimiento y la primera exigencia del verdadero amor; y es que el amor no se fija en si, sino que se fija en la persona amada.
Luego, siempre que tu busques a ti mismo en primera l?nea no amas con aut?ntico amor; siempre que prefieras tu propia satisfacci?n o utilidad a la satisfacci?n y tranquilidad de los otros, no amas de veras.
Es decir, no amas a los otros, te amas a ti mismo; pero como amarse a s? mismo en detrimento de los otros es destruirse a si mismo, y eso no es amarse, solamente tu amar?s a ti mismo cuando ames de veras a los otros, cuando te inmoles por los otros, cuando te preocupes por los otros, cuando te sacrifiques a ti mismo por los otros.
No to olvides: para que el amor sea verdadero, ha de ser total, ?nico y entregado. Cuando uno se sirve de otro sin una perspectiva de entrega profunda, es imposible el amor.


"Todo lo soporto por los elegidos, para que tambi?n ellos alcancen la salvaci?n, que est? en Cristo Jes?s con la gloria eterna" (11 Tim. 2, 10). Rub?n Dar?o escribi? "Hemos de acordarnos que somos hermanos / hemos de acordarnos del dulce Pastor / que crucificado, lacerado, ex?nime / para sus verdugos implor? perdon ".
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