S?bado, 07 de mayo de 2005
No me cabe ninguna duda de que t? quieres ser sabio y quieres ser santo: inteligente y bueno.
Para ser inteligente y sabio, deber?s estar mucho tiempo solo, leyendo, meditando, profundizando en tus conocimientos; para ser santo y buenos, deber?s estar con los dem?s, a fin de moldear tu car?cter y de brindarles cuanto eres y cuanto tienes; y, al mismo tiempo, necesitar?s ciertos momentos de soledad para penetrar en tu interior, a fin de irte perfeccionando.
Y tanto para ser sabio, e inteligente como para llegar a ser bueno y santo, necesitar?s estar siempre con Dios, que es la verdadera Inteligencia y la Santidad por esencia.
Y si llegas a se sabio y santo, ?me puedes decir qu? m?s puedes anhelar en tu vida? Y has cumplido tu misi?n, ya te has realizado ante tu conciencia, ante tus pr?jimos y ante Dios.
No pienses ser bueno, si no te entregas a Dios incondicionalmente; no pienses ser bueno s?lo porque no hagas el mal; todav?a te queda mucho por hacer.

"Yo soy Yahv?, vuestro Dios; santificaos y sed santos, pues yo soy santo" (Lev. 11,44). Tres veces repetimos "Santo, Santo, Santo", es decir: sant?simo es nuestro Dios; sus hijos no podemos menos de asemejarnos al Padre, pues tenemos su misma naturaleza, que es la gracia, es decir, la santidad.
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