Viernes, 06 de mayo de 2005
Te quejas que tienes que hacer muchas cosas; te debes prodigar hasta el desgaste; llevas adelante no pocas responsabilidades; t? mismo te enfrascas en no s? cu?ntas cosas.
No te digo que esto est? mal; si ere alma grande, si eres alma generosa, nunca pondr?s l?mite a tu acci?n en pro de los dem?s y cuando se trata de hacer alg?n bien; no est? mal; puede estar incluso muy, pero muy bien; al fin eso puede llegar a ser: darse y darse sin retaceos.
Pero deseo hacerte reflexionar que en ocasiones ese hacer sin medida y sin control puede resultar contraproducente con relaci?n a la calidad de tu acci?n. ?No crees que ser?a mejor hace muy bien una sola cosa que hacer muchas imperfectamente? Quiz? sea preferible contraerse a menos cosas, pero realizarlas con mayor perfecci?n; no abarcar tanto, pero ser m?s responsable en las cosa que uno toma como obligaci?n.

"Te afanas y te preocupas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola" (Lucas 10, 41-45). Piensa si a lo mejor est?s preocup?ndote mucho por ciertas cosas, y quiz? est?s descuidando lo principal, que es la fidelidad al amor del Se?or.
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