Martes, 26 de abril de 2005
Es todo un arte el saber callar: cuando, d?nde y c?mo se debe callar. Ese arte no lo ense?a ni la ciencia, ni la reflexi?n, sino la propia vida.
Mas te arrepentir?s de hablar que de callar; aunque a veces ser? una verdadera obligaci?n el que hables y callar entonces ser? para ti vergonzoso.
Calla cuando debes callar; jam?s hables cuando no debas hablar o cuando no sea prudente que hables; espera el momento oportuno, para que entonces, tu palabra sea beneficiosa; mientras tanto, conserva tu silencio.
Calla cuando te halles nervioso, apasionado, no due?o de ti mismo, muy irritado o indignado; no es el momento, no es la circunstancia propicia para que hables; en esos casos el silencio es la ?nica actitud que puedes tomar; si hablas, te arrepentir?s tarde o temprano; ?para qu? hacer algo de lo que luego deber?s arrepentirte?
Calla, pero que su silencio no sea hostil, sino amable; que calle tu boca, pero que tu rostro hable con la sonrisa de la bondad y de la comprensi?n.

"Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo... su tiempo el callar y su tiempo el hablar" (Ecle. 3, 1-7). Trastocar los tiempos no es prudente y a nada positivo conduce.
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