S?bado, 23 de abril de 2005
T? te f?as de todos y, con no poca frecuencia, te ves desilusionado; otros no se f?an de nadie y viven en un continuo sobresalto; habr? que buscar un justo equilibrio.
El equilibrio consistir? en fiarse de aquellos que han merecido tu confianza, de los que, est?s moralmente seguro, no recibir?s una infidelidad.
Pero mira que los dem?s tambi?n observar?n contigo esta misma norma: se fiar?n de ti, siempre y cuando t? merezcas que ellos se f?en de ti, depositen en ti su confianza; esa confianza hay que saberla gana y conservar.
Perder la confianza de los dem?s, puede llegar a construir para ti un verdadero trauma; perder t? la confianza que tienes en los otros, puede producirte no pocos sinsabores; t? recoger?s lo que siembres, te dar?n lo que des, recibir?s lo que merezcas.
Y si en alg?n caso no eres correspondido, siempre te quedar? la satisfacci?n de haber sido como deb?as ser.

Antes que en nadie, debemos poner nuestra total y adherente confianza en el Se?or, pues sabemos que El nunca nos va a fallar. "Acerqu?monos confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para ser socorridos en el tiempo oportuno" (Heb. 4, 16)
Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 30 de septiembre de 2010 | 15:37

Es muy cierto lo que dice la palabra......... y mucho mas cuando viene de parte de Dios!!!  Es mi guia y mi camino; gracias Señor por escogerme en tu rebaño