Silvia en la Cocina

lunes, 18 de abril de 2005

18 DE ABRIL

La mejor voz de mando es el ejemplo; el mejor argumento y la más convincente razón que robustece tus palabras, es le ejemplo de tu vida.
Quizá notes que no siempre convences con tus palabras; será porque no siempre tus obras son acordes con tus palabras y entonces el ejemplo de tu vida deshace la fuerza de tus palabras.
Tus hijos, tus dependientes, tus amigos, las personas con las que de una u otra forma tienes relaciones, o en las que ejerces alguna influencia, están esperando tus palabras; pero éstas serán ineficaces, si no van precedidas del ejemplo de tu vida.
Palabra y testimonio, razones y ejemplos; las palabras convencen, los ejemplos arrastran. Piensa, pues, si te ha faltado el arrastre; tú lo atribuiste o a dureza del corazón de los que te escuchaban, o a falta de preparación a ninguna de esas dos causas, sino a la ausencia de tus ejemplos, a la incoherencia de tu vida.

Juan dio testimonio de lo que vio y oyó y su testimonio fue verdadero: "Este es el discípulo que da testimonio de esto y que lo ha escrito y nosotros sabemos que es válido" (Jn. 21,24). Cuantos nos rodean y deben convencerse, sin dificultad, de que nuestro testimonio es verdadero; pero no lo será si primero en nuestro interior no hemos llegado a poseer un espíritu verdaderamente conforme al Espíritu de Cristo.

Comentarios

Añadir un comentario